Ya llegó su fin,
llegó el momento de la despedida,
ese instante donde reflexionas sin el tiempo,
mientras la hora marca el fin.
Balance positivo,
como todos los años,
porque lo acaecido siempre reporta
algo positivo,
aunque suene “irritante”.
Echo la mirada atrás,
observo cada mes del año
y sólo veo acciones que conllevan a una consecuencia,
una causa que ocasiona irremediablemente un efecto,
casi siempre sin conciencia.
Muchos son actos que no deseaba que ocurriesen,
pero su aparición,
me dio escarmiento y reflexión.
Las personas no cambian, el tiempo las transforman. Empecé el año con ilusiones y la verdad es que el entorno fue quitándomelas, como si una simbiosis fatídica se tratase. Aún así, no saco nada malo de todo lo sucedido, al revés, admitir ser pollaboba tiene su mérito. Quise regalar una estrella y meteoritos me fueron devueltos. Quise sonreír para callar el mal venir, sin saber, que el mal venir venía al fin. Me fui de frente contra un muro y conseguí atravesarlo, aunque ahora siga convaleciente de tal desastroso accidente. Aprendí a reforzarme, levantarme más rápido que la última vez, descubrí que la vida muchas veces te tumba con el mismo gancho que en el último round. Ya son 23 asaltos que llevo y los que me queda, sabiendo que al final la batalla será ganada, porque la vida se va, pero yo me quedo en los corazones de quienes me recuerden. Con cada golpe recibido, más cuenta te das de que eres efímero para el mundo, de que polvo somos y en polvo nos convertiremos, de que somos un grano de arena que aspira a formar parte de una huella. Que somos una estrella fugaz, cuya vida dura el abrir y cerrar de los ojos. Pero me ha tocado ser una estrella fugaz, de las miles que nos custodian cada noche, me ha tocado recorrer la vía de la vida. Quiero dejar huella en la playa, soy un grano de arena, pero se que lo haré y si en polvo me convierto, no quiero urna que me encierre, sino mar que me libere. Salir reforzado de este año es el mejor resultado esperado, porque se que el 2012, mejor tendrá que ser para golpearme, porque yo he mejorado en cada golpe. Espero volver a sentirme feliz sin esfuerzo, ser feliz como resultado de un objetivo logrado y no convertirlo en un objetivo a alcanzar. Quiero eso para el 2012, me es indiferente las aventuras que me esperen, las encrucijadas que aguarden, los lobos que acechen, porque la vida es lo que es, dura como si misma y reconfortante porque siempre sales adelante.
Mejor 2011 no he podido vivir, porque lo experimentado me enseña y lo concluido me alegra. Para ti ¿qué ha sido este año?
Enero:
con esmero.
Febrero:
como cualquier obrero.
Marzo:
vaya mazazo.
Abril:
eventos mil.
Mayo:
mejor me cayo.
Junio:
con algo de fortunio.
Julio:
como cualquier tertulio.
Agosto:
con embosto.
Septiembre:
sin remember.
Octubre:
todo descubre.
Noviembre:
recordando septiembre.
Diciembre:
queriendo lo de siempre.
De poetas y locos
todos tenemos un poco.
Sigur Rós - Festival
Canción que invita a que corras a redescubrir el mundo que ya conoces y aventurarte a cualquier empresa.
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