En 1919, al término de la Primera Guerra Mundial, se celebró el Tratado de Versalles. En él figuró que Alemania tenía que pagar indemnizaciones a los vencedores. La deuda económica constaba de $400.000 millones, que por aquella época era más del doble de las reservas de Alemania. A parte de esa deuda económica, los alemanes tuvieron que entregar 1.400Tm de barcos mercantes y una cesión anual de 200.000Tm de nuevos barcos, entrega anual de 44 millones de Tm de carbón,... Evidentemente, era tanta la deuda, que Alemania no pudo asumirla y por orden del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler, quedó suspendida el pago de dicha deuda en los albores de la Segunda Guerra Mundial.
De 1924 a 1929, la República de Weimar (Imperio alemán) vivió e incluso tomó prestado de Estados Unidos, el dinero que necesitaba para el pago de las reparaciones de guerra. Esta burbuja de crédito se derrumbó durante el crack del 29 y Estados Unidos quedó enormemente dañada y desapareció la democracia de Weimar, sucediendo consecuencias devastadoras para la economía mundial.
En 1953 se dio lugar el Tratado de Londres. Tras la Segunda Guerra Mundial, la situación fue similar y para evitar los errores del pasado (el Tratado de Versalles), los aliados decidieron aceptar la posibilidad de una condonación de la deuda de Alemania. Así fue como en el Tratado de Londres se redujo a la mitad la deuda alemana y se estableció que el abono de los intereses de empréstitos extranjeros (€125 millones) quedara en suspenso hasta que se unificara Alemania, que se produjo el 3 de octubre de 1990. Gracias a esa reducción de la deuda, el mundo pudo superar las consecuencias de la mayor guerra de la Historia de la humanidad. Sin embargo, desde 1990 hasta la actualidad, los alemanes se han negado sistemáticamente a enfrentar la deuda que aún tienen con varias naciones del mundo, es decir, se han negado a abrir esa lata de gusanos germánicos.
En el año 2010, Alemania termina de pagar la deuda que tenía pendiente de la Primera Guerra Mundial, pero no la acumulada por la Segunda Gran Guerra Mundial. Recordemos que toda la deuda de ambas guerras son tanto para Grecia como EEUU, Francia, Inglaterra...
En la actual crisis financiera, Europa ha concedido a través del Fondo Monetario Internacional, una ayuda a Grecia por valor de 80.000 millones de euros y otros 30.000 millones de préstamo. Sin embargo, dicho préstamo vino acompañado de unas enormes exigencias que desestabilizarían el estado de bienestar del país heleno, como son:
- 30.000 funcionarios son mandados a una "reserva" previa al despido o la jubilación.
- Los jubilados menores de 55 años perderán el 40% del importe de sus pensiones.
- Reducción de los salarios públicos en un 15%.
- Impuesto a la propiedad inmobiliaria (de 0.50€ a 16€ por metro cuadrado).
- Se obligará a pagar impuestos a quienes cobren más de 5.000€ anuales.
A pesar de ese rescate, el Eurogrupo asumió que Grecia no podrá controlar el déficit y por ende, no podrá cumplir con los objetivos pactados. Ante esta noticia, Alemania se posiciona a favor de la salida del euro de Grecia, porque según una encuesta, el pueblo alemán considera que está manteniendo tanto a Grecia como a España y que no quieren que estos dos países les deban dinero.
Moraleja: no tenemos memoria histórica.
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