Tras una aceptable, pero desilusionada primera entrega de Sherlock Holmes, Guy Ritchie (Snatch, Lock & Stock) ha querido recuperar el entusiasmo que en su día nos arrebató la película original.
En esta segunda entrega, Sherlock Holmes, interpretado por Robert Dwoney Jr. nuevamente, acompañado por su único amigo, el doctor Watson (Jude Law), nos agarrarán de la mano para recorrer junto a ellos, media Europa tras los pasos del que se convierte el archienemigo del famoso detective británico, el profesor Moriarty. Asesinatos, atentados, espías, operaciones encubiertas, tintes anunciadores de lo que ocurrió a principios del siglo XX (la película está orientada en 1891), acción, pasión, humor y sobretodo, velocidad narrativa e inteligente, serán las grandes apuestas de Ritchie en esta ocasión. El aclamado director de Snatch: cerdos y diamantes, siempre se ha caracterizado en realizar metrajes rápidos, frescos y que mantienen al espectador en constante tensión y sin dejar de sonreír por un guión absorbente y que roza el absurdo moral. No es para menos, al salir de contemplar esta obra de 135 minutos, la sensación de gratitud envuelve mi mente. No dejé de reír por los acontecimientos que Downey Jr ofrecía, no paré de seguir la interesante trama, que sin llegar a la suela de la novela, si ofrecía dosis de inteligencia narrativa, cosa que falló en la primogénita película. Oscura y dramática por momentos gracias a giros inesperados del guión, como el papel de la bellísima Rachel Anne McAdams, y por la calidad interpretativa del protagonista, que salva los muebles en la tónica general, porque la película posee una trama ya conocida, aunque muy bien maquillada.
En cuanto al reparto, muy destacable ha sido la incorporación de Noomi Rapace (Millenium), que nos brinda momentos de su calidad como actriz, aunque le queda aún para alcanzar la sorprendente dualidad que nos regala Jude Law y Robert Downey Jr. que se están convirtiendo por derecho propio, en la mejor pareja del cine. Cada actor nos deleita momentos sorprendentes, que no dicen otra cosa, sino la escuela que tienen. En cuanto al resto del reparto, a destacar a Rachel Anne McAdams por su brillantez y belleza, perfectamente conjuntada con su dote canadiense, y al poco conocido Jared Harris (Mad Men) como Moriarty. Para los británico ha supuesto un orgullo la introducción del humorístico actor Stephen Fry (V de Vendetta) como hermano de Sherlock Holmes.
En cuanto a las entrañas cinematográficas, la película, rodada en 35mm con adaptación digital, ofrece momentos audiovisuales destacables, como la persecución en el bosque alemán (digna de nominación a efectos especiales por Toronto awards), una fotografía marca Guy Ritchie, es decir, veloz, llena de color y primeros planos absorbentes, con un vestuario muy al estilo inglés. La edición si es digna de mención, ya que las escenas recortadas están poco presentes y la continuidad en la cinta se ve de una manera muy dinámica.
Conclusión:
Guy Ritchie no ganará nuevos fans porque repite fórmula, pero si ha dado un toque más personal, que es lo que todos esperábamos. Rapidez, inteligencia y un gran repertorio de excelentes actuaciones. Recomendada.
Nota: 7.5/10
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