jueves, 26 de julio de 2012

Un tiempo para soñar.

El tiempo, algo irracional en la realidad, un sujeto aún por conocer. Un amante difícil y pasional, un torturador adicto a la razón, un educador de la vida. Un enterrador de miedos y complejos.


Siempre habrá un tiempo para cada ocasión:
Un tiempo para plantar,  y un tiempo para recoger.
Un tiempo para dormir, y un tiempo para soñar.
Un tiempo para estar despierto, y un tiempo para soñar despierto.
Un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse.
Un tiempo para nacer, y un tiempo para morir.
Un tiempo para amar, y un tiempo para perdonar.
Un tiempo para callar, y un tiempo para hablar.
Un tiempo para reivindicar, y un tiempo para vivir en paz.
Un tiempo para ser feliz, y un tiempo para luchar por ser feliz.
Un tiempo para la paz, y un tiempo para hablar de la guerra.
Un tiempo para besar, y un tiempo para acariciar.
Un tiempo para ti, y un tiempo para los demás.






No hay comentarios:

Publicar un comentario